Centros de datos: el consumo de agua podría triplicarse para 2030

El consumo de agua de los centros de datos podría triplicarse hasta 2030 si la industria no acelera medidas de eficiencia. La expansión global de estas instalaciones, impulsada por el despliegue de Inteligencia Artificial, está presionando los recursos hídricos de manera sin precedentes.
Un análisis de Rystad Energy publicado este mes proyecta que el consumo directo de agua a nivel mundial pasará de 222 mil millones de litros en 2025 a casi 644 mil millones anuales para 2030 en el escenario sin cambios. Con mejoras moderadas, la cifra podría reducirse a 543 mil millones. Con medidas agresivas, hasta 388 mil millones.
644 mil millones de litros: el escenario base que expone el dilema energético
La cifra de 644 mil millones de litros representa casi tres veces el volumen actual. Para dimensionarlo, equivale aproximadamente al consumo anual de una ciudad como Madrid en condiciones normales de abastecimiento.
El crecimiento no es lineal. La IA generativa y los modelos de lenguaje de gran escala exigen clusters de GPUs que generan densidades térmicas imposibles de gestionar con aire a presión. Esto empuja a los operadores hacia refrigeración líquida, tecnología más eficiente térmicamente pero con implicaciones hídricas complejas.
La paradoja central reside en las compensaciones técnicas. El "dry cooling" o refrigeración en seco puede ahorrar 2.15 litros de agua por kWh de carga computacional. Sin embargo, exige entre 0.30 y 0.74 kWh adicionales de electricidad. Esa energía extra debe generarse, y la generación eléctrica consume agua indirectamente. En Estados Unidos, la huella hídrica indirecta puede superar el doble del consumo directo del centro de datos.
WUE: los números que Amazon, Meta y Microsoft no quieren comparar
La efectividad de uso de agua (WUE, por sus siglas en inglés) mide litros consumidos por kWh de energía IT. Las metodologías varían entre empresas, lo que dificulta comparaciones directas. Aun así, los reportes publicados dibujan un espectro amplio:
- AWS (2025): 0.12 litros/kWh como promedio corporativo
- Meta (2024): 0.19 litros/kWh
- Microsoft (ejercicio fiscal 2025): 0.27 litros/kWh
- Digital Realty: 0.59 litros/kWh
- Equinix: 0.91 litros/kWh, el más alto del grupo reportado
La ubicación geográfica distorsiona radicalmente estas cifras. AWS registró 0.02 litros/kWh en Estocolmo, donde el clima frío permite refrigeración con aire exterior casi todo el año. En Yakarta, la cifra trepó a 2.85 litros/kWh. El trópico húmedo y la infraestructura eléctrica local convierten la eficiencia hídrica en un desafío regional, no solo tecnológico.
Esta variabilidad explica por qué los compromisos corporativos de "positividad hídrica" para 2030 enfrentan escrutinio creciente. AWS, Google, Microsoft y Meta han anunciado objetivos de replenecer más agua de la que consumen. La pregunta abierta es si esos balances contarán solo consumo directo o incorporarán la huella indirecta de la cadena energética.
Regulación en tres velocidades: Europa, Singapur y España
La respuesta normativa avanza desigual. La Comisión Europea prepara un paquete de eficiencia energética con estándares de rendimiento y etiquetado obligatorio para instalaciones digitales. El detalle regulatorio aún está en consulta, pero la dirección apunta a métricas estandarizadas de WUE y PUE (efectividad de uso energético).
Singapur, nación-estado con escasez hídrica crónica, ha fijado un límite duro: menos de 2 m³/MWh (equivalente a 2 litros/kWh). La medida funciona como barrera de entrada para nuevos proyectos. Ningún centro de datos que no cumpla ese umbral obtiene permiso de operación.
España se mueve por una vía distinta. Un real decreto en preparación vinculará autorización de nuevos centros de datos a tres requisitos simultáneos: reducción de consumo hídrico, 80% de energía renovable adicional sobre la matriz existente, y garantía de que los datos residan bajo control europeo. La triple condición responde a preocupaciones de soberanía digital además de sostenibilidad.
La exigencia del 80% de renovables adicionales es particularmente agresiva. No basta con comprar certificados de garantía de origen; la red eléctrica española deberá absorber nueva capacidad eólica o fotovoltaica dedicada. Esto conecta la regulación de centros de datos directamente con la planificación del parque renovable nacional.
2030 como horizonte de choque: metas corporativas vs. realidad proyectada
Los próximos cuatro años concentran tensiones contradictorias. Por un lado, la inversión en IA no se detiene. NVIDIA proyecta entregas de GPUs para centros de datos que duplicarían la capacidad computacional instalada antes de 2027. Por otro, las metas de positividad hídrica exigen proyectos de replenishment que toman años en madurar.
La brecha entre el escenario base (644 mil millones de litros) y el escenario agresivo (388 mil millones) depende de decisiones técnicas que aún no están tomadas. La refrigeración líquida a nivel de rack reduce cargas térmicas totales pero requiere redes de distribución de agua tratada. El dry cooling ahorra agua directa pero aumenta demanda eléctrica. Ninguna solución es pura ganancia.
Para operadores con presencia en múltiples regiones, la estrategia óptima parece ser la segmentación geográfica: instalar capacidad de entrenamiento de modelos en zonas frías del norte de Europa o América, y reservar centros de inferencia en tiempo real para ubicaciones cercanas a usuarios finales, aunque estas sean menos eficientes hídricamente.
La pregunta que los contratos de suministro eléctrico deberán responder es quién asume el costo de esa huella hídrica indirecta. Si un centro de datos en Madrid compra electricidad de una combined cycle gas plant en Aragón, ¿el operador del data center cuenta el agua de refrigeración de la turbina en su balance? España, con su real decreto en desarrollo, podría ser de los primeros mercados en forzar esa contabilidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre consumo de agua directo e indirecto en un centro de datos?
El consumo directo es el agua que el centro de datos usa para refrigerar sus equipos. El indirecto es el agua necesaria para generar la electricidad que consume. En Estados Unidos, el indirecto puede ser más del doble del directo según estimaciones de Rystad Energy.
¿Qué significa que una empresa sea "water positive"?
Significa comprometerse a replenecer más agua de la que se consume en operaciones. AWS, Google, Microsoft y Meta han fijado esta meta para 2030, aunque los métodos de contabilidad varían entre empresas.
¿Qué requisitos impone España para nuevos centros de datos?
Un real decreto en preparación exigirá reducción de consumo hídrico, 80% de energía renovable adicional sobre la matriz existente, y garantía de control europeo sobre los datos almacenados.
Información publicada originalmente por pv magazine España.